Armando Gómez
Poeta recién llegado
El que empieza desde abajo se siente más glorificado arriba
Escucho mi rabia y ya no le da para tanto,
Empieza una serenidad ascendente.
La realidad no está en nuestra contra
Permito que mi ilusión me mienta
Pero no le creo,
con el amor de un padre que espera que se le acabe la travesura a su hijo
Le da un abrazo y le susurra hilos de plata
Nada me esmera
El mundo gira
Y yo ya ya crecí conviviendo con el mareo
Si tengo que vomitar no lo hago en los zapatos ajenos
Esquivo el mal ufano
Creo en mi sanidad sin ibuprofeno
Hago concretas mis abstracciones de otro plano
Me voy a casar cuando sea un devoto pleno
Espero con pinturas momentos oscuros
Pongo los pinceles junto con las velas
Le rezo a mi abuela cultivando compasión y silencio
ella es de Dios
otra cara
Cosía ruedos de alma para caminar el fango
Y sus defectos ahora lo que mi memoria más reclama
Creo paisajes internos porque no siempre estoy en la cima
Hago miradores verbales porque no siempre disfruto tener tanta altura
El ser común siembra amor hasta que se cosecha la poesía
Y el ser común aún así no se quiere percibirse poeta…
Escucho mi rabia y ya no le da para tanto,
Empieza una serenidad ascendente.
La realidad no está en nuestra contra
Permito que mi ilusión me mienta
Pero no le creo,
con el amor de un padre que espera que se le acabe la travesura a su hijo
Le da un abrazo y le susurra hilos de plata
Nada me esmera
El mundo gira
Y yo ya ya crecí conviviendo con el mareo
Si tengo que vomitar no lo hago en los zapatos ajenos
Esquivo el mal ufano
Creo en mi sanidad sin ibuprofeno
Hago concretas mis abstracciones de otro plano
Me voy a casar cuando sea un devoto pleno
Espero con pinturas momentos oscuros
Pongo los pinceles junto con las velas
Le rezo a mi abuela cultivando compasión y silencio
ella es de Dios
otra cara
Cosía ruedos de alma para caminar el fango
Y sus defectos ahora lo que mi memoria más reclama
Creo paisajes internos porque no siempre estoy en la cima
Hago miradores verbales porque no siempre disfruto tener tanta altura
El ser común siembra amor hasta que se cosecha la poesía
Y el ser común aún así no se quiere percibirse poeta…
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