Gissel
Poeta recién llegado
Tengo un nudo en la garganta,
el corazón hundido al recordar
y los ojos hinchados de tanto llorar
en este amanecer junto al balcón.
Con la voz ahogada lamento
no haberte detenido, dé detenerte
aún estarías aquí conmigo, te tendría
a mi lado en todo momento.
Si tan solo hubiera hablado,
si no me costara decir lo que siento,
aquello que con esmero me apresure
a resguardar, no hubieras olvidado.
Me abrazo sintiéndote, me aferró
a mis propios brazos imaginando
que eres tú quien regresa y estrecha en ellos,
en esos brazos que no olvido.
Entre lagrimas y con las manos
temblando pido al cielo mi absurdo pero
anhelado deseo, aquel que pudiese traerme
de regreso aquellos tiempos glamurosos.
Pero aunque lo ansió, no hay algo
que pueda devolver el tiempo, tampoco
que me regrese al amado
que por callar he perdido.
el corazón hundido al recordar
y los ojos hinchados de tanto llorar
en este amanecer junto al balcón.
Con la voz ahogada lamento
no haberte detenido, dé detenerte
aún estarías aquí conmigo, te tendría
a mi lado en todo momento.
Si tan solo hubiera hablado,
si no me costara decir lo que siento,
aquello que con esmero me apresure
a resguardar, no hubieras olvidado.
Me abrazo sintiéndote, me aferró
a mis propios brazos imaginando
que eres tú quien regresa y estrecha en ellos,
en esos brazos que no olvido.
Entre lagrimas y con las manos
temblando pido al cielo mi absurdo pero
anhelado deseo, aquel que pudiese traerme
de regreso aquellos tiempos glamurosos.
Pero aunque lo ansió, no hay algo
que pueda devolver el tiempo, tampoco
que me regrese al amado
que por callar he perdido.
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