xavier coderch
Poeta recién llegado
No llenaron en vano de barro
los hombres sus manos
tras el temporal.
Ni los árboles pocos caídos
soltaron los nidos
tras el vendaval
sin que pájaros medio ateridos
buscaran refugio
en el barrizal.
Fue la Vida que alzando plegarias
del hombre y las aves
negóse a morir
y escapando de sus milenarias
heridas arcanas
optó por surgir
y llenar con mil trinos los aires
y henchir de colores
el Orbe hasta el fin.
El Dolor dejó paso a la Aurora
y al céfiro blanco,
llamando al Amor
que construye el palacio en que mora
el dulce misterio
de la creación.
19/03/2012
Xavier
los hombres sus manos
tras el temporal.
Ni los árboles pocos caídos
soltaron los nidos
tras el vendaval
sin que pájaros medio ateridos
buscaran refugio
en el barrizal.
Fue la Vida que alzando plegarias
del hombre y las aves
negóse a morir
y escapando de sus milenarias
heridas arcanas
optó por surgir
y llenar con mil trinos los aires
y henchir de colores
el Orbe hasta el fin.
El Dolor dejó paso a la Aurora
y al céfiro blanco,
llamando al Amor
que construye el palacio en que mora
el dulce misterio
de la creación.
19/03/2012
Xavier