Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
La noche nostálgica canta
y al lado alterno del espejo me puedo apreciar,
buscando falsas razones para permanecer en pie
forjándome mi propia vida.
Sentimientos de alegría
escapan de mi corazón
y salen a buscar a la luna callada
a robarle sonrisas a esta noche
que por causa de seres malvados llora.
De admiración
mi alma se llena,
más allá de mis pasos
mis pensamientos empiezan a andar
y casi por azar o por torpeza del destino
al otro lado de los sueños te pudo hallar,
cabizbaja te encontrabas, derramando lágrimas de soledad,
de ausencia y de tristeza pero sobre todo de rabia, enojo e ira,
hastiada de vivir en este mundo de mentiras
y no pudiendo soportar esta estúpida humanidad,
más nuestro lado humano nos sensibiliza, a que no seamos intolerantes nos ayuda.
Desentendida del amor o de la sabiduría de cómo amar,
puesto que el amor anteriormente muchas veces te falló.
Mas ahora te contemplo desde lejos,
y sin quererlo me comienzo a acercar,
despacito y con cuidado,
no te pretendo lastimar,
no generaré más heridas en tu corazón,
mujer de alma sensible,
mi mirada a la distancia (cada vez más corta)
a tu imagen se comienza a acostumbrar.
Hoy mi boca se llena de dulzuras
por si inesperadamente me logras escuchar
y desde mi sitio yo valoro tus palabras
que graciosas llegan rimando hasta mi lugar,
para recordarme viejos tiempos
e invitarme a soñar.
A lo mejor no debería hablarte en estos momentos
pero contra todo lo impedido, te hablo
por que se te extraña mucho
y por que una vez te quise
tanto como hoy te quiero,
yo te respeto como eres
y no es mi intención lastimarte (lo repito)
solo quisiera esta noche regalarte
mi cariño y mis mimos.
Un abrazo para ti mi amiga,
para la mujer que es sensibilidad
en mis noches de inspiración.
::