agustinmenre
Poeta recién llegado
Nos asedia un incierto porvenir,
porque la desidia corrompió a los honestos.
Pero en el Granero todavía aguardan los sueños del Mundo, polvorientos,
devaluados a promesas eternas
de un futuro ilusorio
al que la mano arcóntica
afanó su brillo platinado.
En el centro del cielo, un Sol sin párpados vigila indiferente,
alumbra sin distinguir, promete justicia, reclamando juventud.
Ausencia devolvió,
y por una vela nos endeudó,
aunque su iridiscencia prevalece en mentes libres de odio,
no partidas.
porque la desidia corrompió a los honestos.
Pero en el Granero todavía aguardan los sueños del Mundo, polvorientos,
devaluados a promesas eternas
de un futuro ilusorio
al que la mano arcóntica
afanó su brillo platinado.
En el centro del cielo, un Sol sin párpados vigila indiferente,
alumbra sin distinguir, promete justicia, reclamando juventud.
Ausencia devolvió,
y por una vela nos endeudó,
aunque su iridiscencia prevalece en mentes libres de odio,
no partidas.
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