rosa sunde
Poeta recién llegado
No me da miedo enamorarme.
Me da miedo que no sea de ti.
¿Podría, mi corazón,
dejar que alguien más entre en
mi vida?
¿Podría, alguien,
entrar en mis pensamientos?
¿Podrían, mis pensamientos,
mutar tu nombre hasta que no
queden rastros de él?
¿Podría, tu nombre, hundirse en
el olvido?
Y si eso pasara
¿qué sería de mi vida?
¿En que dirección bailarian mis
piernas?
¿En que suelo caerían mis
pasos?
No tengo miedo de volver a
enamorarme.
No me excita la posibilidad
de encontrarme viviendo sin ti.
Si eres tú la que enciende mis
sentidos.
Si es la esperanza de volverte a besar
la que no seca mis labios.
Si es tu boca mi sueño
y tu olor lo que imagino
al despertar.
Si a cada persona que beso
le hace falta ser tú.
Me da miedo que no sea de ti.
¿Podría, mi corazón,
dejar que alguien más entre en
mi vida?
¿Podría, alguien,
entrar en mis pensamientos?
¿Podrían, mis pensamientos,
mutar tu nombre hasta que no
queden rastros de él?
¿Podría, tu nombre, hundirse en
el olvido?
Y si eso pasara
¿qué sería de mi vida?
¿En que dirección bailarian mis
piernas?
¿En que suelo caerían mis
pasos?
No tengo miedo de volver a
enamorarme.
No me excita la posibilidad
de encontrarme viviendo sin ti.
Si eres tú la que enciende mis
sentidos.
Si es la esperanza de volverte a besar
la que no seca mis labios.
Si es tu boca mi sueño
y tu olor lo que imagino
al despertar.
Si a cada persona que beso
le hace falta ser tú.