laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te vayas de mí,
No me dejes así,
Sin tu abrazo,
Sin tus labios,
Sin tu sol.
Sin tu voz de gorrión que me alegra el corazón,
En las mañanas, en las tardes y en las noches.
No dejes de tocar esa hermosa melodía,
No dejes de recitar tu poema,
No dejes de dibujar o pintar esa sonrisa y ese paisaje,
Para mí.