Nommo
Poeta veterano en el portal
Fuimos ¿ Mensajeros o Mesías ?
Caballeros del Zodíaco.
Prodigiosa entalpía; Alquimia, que restaura el orden.
Convertir el plomo, en oro; y al viejo, en joven. Dotar a tu casa, de armonía.
Pero siempre habrá entropía. Envejecimiento, corrupción, perversión, hostilidad...
Puesto que las reacciones químicas son irreversibles.
¡ No hay vuelta atrás ! Te parezca o no, inadmisible.
Es un diseño divino, para el plano físico de existencia.
Nacemos para que, merced a nuestras vivencias, incrementemos la Felicidad de cada mundo habitado.
Y así es cómo evoluciona musicalmente, el planeta. Porque nos ha celebrado.
Y fuimos eventos, y fiestas.
Bautizos y comuniones.
Cumpleaños y aniversarios de boda.
Graduaciones y bachillerato unificado polivalente.
Fuimos valientes. Incandescentes. Pero nos difuminaron. Como los dibujos al carboncillo.
Por eso, del cinturón, su hebilla.
Por eso, el bebé adora la papilla.
Por eso, cada cuál aprende su juego.
Por eso, en la orquesta hay diversidad, pero cada uno ha de emplearse a fondo, con su instrumento
favorito. Y no me derrito.
Caballeros del Zodíaco.
Prodigiosa entalpía; Alquimia, que restaura el orden.
Convertir el plomo, en oro; y al viejo, en joven. Dotar a tu casa, de armonía.
Pero siempre habrá entropía. Envejecimiento, corrupción, perversión, hostilidad...
Puesto que las reacciones químicas son irreversibles.
¡ No hay vuelta atrás ! Te parezca o no, inadmisible.
Es un diseño divino, para el plano físico de existencia.
Nacemos para que, merced a nuestras vivencias, incrementemos la Felicidad de cada mundo habitado.
Y así es cómo evoluciona musicalmente, el planeta. Porque nos ha celebrado.
Y fuimos eventos, y fiestas.
Bautizos y comuniones.
Cumpleaños y aniversarios de boda.
Graduaciones y bachillerato unificado polivalente.
Fuimos valientes. Incandescentes. Pero nos difuminaron. Como los dibujos al carboncillo.
Por eso, del cinturón, su hebilla.
Por eso, el bebé adora la papilla.
Por eso, cada cuál aprende su juego.
Por eso, en la orquesta hay diversidad, pero cada uno ha de emplearse a fondo, con su instrumento
favorito. Y no me derrito.
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