polifemo
Poeta recién llegado
Os diría que nunca me han gustado los tatus pero soy amante de la libertad.
De todas formas no me gustan y no llegan a herirme porque creo en las personas.
Al menos aún en muchas personas.
Los tatus los asimilo como quien se acostumbra a ver cosas que no le gustan,
como quien camina por un país vencido y roto sin casi esperanza.
Los tatus no me ofenden pero no me deleitan:Los encuentro vacíos de contenido,
una protesta inútil, un sentir vago de libertad sucia y difuminada.
Incluso en una mujer me atrevería a ver una fémina que dejó de ser princesa.
Un desequilibrio entre amor y sexo.
No me gustan los tatus , y punto.
De todas formas no me gustan y no llegan a herirme porque creo en las personas.
Al menos aún en muchas personas.
Los tatus los asimilo como quien se acostumbra a ver cosas que no le gustan,
como quien camina por un país vencido y roto sin casi esperanza.
Los tatus no me ofenden pero no me deleitan:Los encuentro vacíos de contenido,
una protesta inútil, un sentir vago de libertad sucia y difuminada.
Incluso en una mujer me atrevería a ver una fémina que dejó de ser princesa.
Un desequilibrio entre amor y sexo.
No me gustan los tatus , y punto.