Troto
Pablo Romero Parada
No me llegan
ni los disfraces
ni las ganas de mandarlo todo al carajo.
Tu cara sonriente y aniñada
no me llega
para satisfacerme
del todo.
Antes había pantalones,
chandals grises,
habitaciones del sin nombre
siendo nuestras por un rato.
Ahora, todo es muy social,
basta con sobrevivir y
con parecerse al resto
del tumulto
que puebla nuestro estado.
Y no me vengas ahora con el puto galleguismo.
ni los disfraces
ni las ganas de mandarlo todo al carajo.
Tu cara sonriente y aniñada
no me llega
para satisfacerme
del todo.
Antes había pantalones,
chandals grises,
habitaciones del sin nombre
siendo nuestras por un rato.
Ahora, todo es muy social,
basta con sobrevivir y
con parecerse al resto
del tumulto
que puebla nuestro estado.
Y no me vengas ahora con el puto galleguismo.
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