ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me olvidé de nada, no me olvido de ninguno…
Sé que se impuso un buen día el tomar cierta distancia
Porque los tiempos cambian y no siempre acompañan
Me aferro al buen talante siempre mirando adelante
Pero la nostalgia insiste en llamarme algunas veces
Desde atrases distintos según como le parece
Y me clama unos mimos, tal vez faltó despedida…
Vuelvo mi rostro y veo que me siguen mis afectos
Los instantes, las paredes, situaciones, y momentos
Las alegrías, las risas, las sonrisas conocidas
El otro y su aflicción, intentos de sanación…
El amigo, el confidente, el cómplice y el reincidente
Al que quiso inferir daño, al que jodió todo el año
Y ni al que me causó dolor ahora le guardo rencor…
El canto de la tristeza, la desolación y el llanto
Los enojos y la lucha, los triunfos, los fracasos
El dolor de la derrota, la embriaguez de la victoria
La gloria a tocar de mano y el desde el fondo del pozo
En caleidoscopio todo entre el oro y el lodo…
Encuentros, desencuentros y ese amor duradero
Que aún profeso con ternura aunque me haga el distraído
No me olvidé de nada. No me olvido de ninguno
Y a todos guardo al abrigo. Los llevo adentro conmigo
Los tiempos no los abaten, mis amores siempre laten…
Sé que se impuso un buen día el tomar cierta distancia
Porque los tiempos cambian y no siempre acompañan
Me aferro al buen talante siempre mirando adelante
Pero la nostalgia insiste en llamarme algunas veces
Desde atrases distintos según como le parece
Y me clama unos mimos, tal vez faltó despedida…
Vuelvo mi rostro y veo que me siguen mis afectos
Los instantes, las paredes, situaciones, y momentos
Las alegrías, las risas, las sonrisas conocidas
El otro y su aflicción, intentos de sanación…
El amigo, el confidente, el cómplice y el reincidente
Al que quiso inferir daño, al que jodió todo el año
Y ni al que me causó dolor ahora le guardo rencor…
El canto de la tristeza, la desolación y el llanto
Los enojos y la lucha, los triunfos, los fracasos
El dolor de la derrota, la embriaguez de la victoria
La gloria a tocar de mano y el desde el fondo del pozo
En caleidoscopio todo entre el oro y el lodo…
Encuentros, desencuentros y ese amor duradero
Que aún profeso con ternura aunque me haga el distraído
No me olvidé de nada. No me olvido de ninguno
Y a todos guardo al abrigo. Los llevo adentro conmigo
Los tiempos no los abaten, mis amores siempre laten…