No me preocupa el tiempo,
ni el silencio, ni tu ausencia.
Tampoco el vacio, y menos aún la soledad absoluta.
No me preocupa que me ignores,
que no respondas mis llamados,
o mis cartas, a las cuales insisto en enviar por correo.
Cuantos aún envian cartas de amor por correo?
Pienso, mientras busco en las esquinas de mi Buenos Aires,
los buzones que prácticamente, ya no existen.
A veces me pregunto porque me haces esto.
Solo a veces. Cuando estoy en casa, solo.
Que por lo general, es casi siempre.
Algun día volverás. De eso tengo certeza.
No se cuándo, ni como. Ni porque motivo volverías.
Pero algo te faltara en la vida. Eternamente.
Cuando regreses, eso si, te ruego,
trae las cartas que te escribí con tanto amor.
Será una aventura volverlas a leer contigo.
ni el silencio, ni tu ausencia.
Tampoco el vacio, y menos aún la soledad absoluta.
No me preocupa que me ignores,
que no respondas mis llamados,
o mis cartas, a las cuales insisto en enviar por correo.
Cuantos aún envian cartas de amor por correo?
Pienso, mientras busco en las esquinas de mi Buenos Aires,
los buzones que prácticamente, ya no existen.
A veces me pregunto porque me haces esto.
Solo a veces. Cuando estoy en casa, solo.
Que por lo general, es casi siempre.
Algun día volverás. De eso tengo certeza.
No se cuándo, ni como. Ni porque motivo volverías.
Pero algo te faltara en la vida. Eternamente.
Cuando regreses, eso si, te ruego,
trae las cartas que te escribí con tanto amor.
Será una aventura volverlas a leer contigo.
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