Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Me enamoré de tu cuerpo,
me cautivó tu mirada,
enloquecí con tus besos,
pero no sirvió de nada.
De que valen mis deseos
y mis sinceras palabras,
si en ti no encuentran el eco
que mis ardores reclaman.
Las penas que llevo dentro
son heridas no cerradas,
espero que con el tiempo
acaben cicatrizadas.
Y cuando vaya de nuevo
a rondarte a la ventana
los amores que presiento
no me quiebren más el alma.
Abandona esa postura
de destroza-corazones
que me arrastra a la locura,
¡no me toques las pasiones!
me cautivó tu mirada,
enloquecí con tus besos,
pero no sirvió de nada.
De que valen mis deseos
y mis sinceras palabras,
si en ti no encuentran el eco
que mis ardores reclaman.
Las penas que llevo dentro
son heridas no cerradas,
espero que con el tiempo
acaben cicatrizadas.
Y cuando vaya de nuevo
a rondarte a la ventana
los amores que presiento
no me quiebren más el alma.
Abandona esa postura
de destroza-corazones
que me arrastra a la locura,
¡no me toques las pasiones!