Alan Rosas
Poeta recién llegado
Dichoso el asomo del encanto del día,
que se cuela en alguna de las aberturas
que quedan cuando dejas
las cortinas entre abiertas.
Y te da los Buenos Días
al compás de una acaricia,
sobre tu tez de tono sereno.
Dichoso es todo lo que tengas
de frente.
Porque cuando te engalanas por las mañanas
frente a un ejemplo que te iguale,
de color cristal para que te veas.
Luces la belleza formidable
que perteneció al hombre hoy abominable,
y fue hurtada tiempo atrás
mientras yacía modorro.
Pero tú, la embelleces
con la hermosura cual engalanas.
No nos vayamos tan lejos,
nada de lo que yo pueda rimar
en algún poema dirá lo que yo veo
cuando te miro.
Mírate,
eres el por qué nosotros las penas
somos poetas...
que se cuela en alguna de las aberturas
que quedan cuando dejas
las cortinas entre abiertas.
Y te da los Buenos Días
al compás de una acaricia,
sobre tu tez de tono sereno.
Dichoso es todo lo que tengas
de frente.
Porque cuando te engalanas por las mañanas
frente a un ejemplo que te iguale,
de color cristal para que te veas.
Luces la belleza formidable
que perteneció al hombre hoy abominable,
y fue hurtada tiempo atrás
mientras yacía modorro.
Pero tú, la embelleces
con la hermosura cual engalanas.
No nos vayamos tan lejos,
nada de lo que yo pueda rimar
en algún poema dirá lo que yo veo
cuando te miro.
Mírate,
eres el por qué nosotros las penas
somos poetas...
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