Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No oigo nada,
tengo cerrado el corazón a malas decisiones,
le hago oído sordo a malos comentarios...
no oigo nada...
ni dibujo huellas de colores.
Guardo en mi bolso un analgésico
para tomarlo en caso de caer en amor,
antibióticos para curarme de besos sin promesas,
aunque lo niegue, no oigo nada...
Que se oculte el abandono
y que mi techo sea el cielo,
no oigo más de lo que debo y callo lo que no...
no oigo nada, tengo el sentido sedado
y un traje de ganador para el próximo verano.
No oigo nada y escucho de todo,
no creo en nada y creo de más,
no importa el cielo si cruzo con mis ojos
un desierto de sal.
Tiro a matar y que se salve el que pueda,
tabú o blasfemia, motel u hospital,
relámpago o vela...
demonio, locura y piedad.
No oigo nada y distingo a lo lejos un grito...
que se escapa de lo que queda de mí,
ya tengo un veredicto
esperando en la entrada un motín.
No oigo nada y veo de todo,
no veo nada y escucho de más,
me creí un viejo zorro
y apenas me empiezo a amamantar.
tengo cerrado el corazón a malas decisiones,
le hago oído sordo a malos comentarios...
no oigo nada...
ni dibujo huellas de colores.
Guardo en mi bolso un analgésico
para tomarlo en caso de caer en amor,
antibióticos para curarme de besos sin promesas,
aunque lo niegue, no oigo nada...
Que se oculte el abandono
y que mi techo sea el cielo,
no oigo más de lo que debo y callo lo que no...
no oigo nada, tengo el sentido sedado
y un traje de ganador para el próximo verano.
No oigo nada y escucho de todo,
no creo en nada y creo de más,
no importa el cielo si cruzo con mis ojos
un desierto de sal.
Tiro a matar y que se salve el que pueda,
tabú o blasfemia, motel u hospital,
relámpago o vela...
demonio, locura y piedad.
No oigo nada y distingo a lo lejos un grito...
que se escapa de lo que queda de mí,
ya tengo un veredicto
esperando en la entrada un motín.
No oigo nada y veo de todo,
no veo nada y escucho de más,
me creí un viejo zorro
y apenas me empiezo a amamantar.
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