Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No pude sostener por más el peso,
el peso que me quiere ver partido,
el peso que alimenta mi quejido
quebrándome la espalda con su exceso.
Renuncio a la dolencia del proceso
-no quiero andar sintiéndome vencido-
levanto mi cabeza decidido
a no seguir en franco retroceso.
No puede más el plomo que mis ganas
ni el gris que la explosión de mis colores,
ni el fango que la luz de mis ventanas.
Renuncio a darle cancha a los dolores
sellando con dolores las persianas
y oscuro sucumbir entre estertores.
el peso que me quiere ver partido,
el peso que alimenta mi quejido
quebrándome la espalda con su exceso.
Renuncio a la dolencia del proceso
-no quiero andar sintiéndome vencido-
levanto mi cabeza decidido
a no seguir en franco retroceso.
No puede más el plomo que mis ganas
ni el gris que la explosión de mis colores,
ni el fango que la luz de mis ventanas.
Renuncio a darle cancha a los dolores
sellando con dolores las persianas
y oscuro sucumbir entre estertores.