No pude

Lope

Poeta adicto al portal
El tiempo,
verdugo y bálsamo.

Tanto pensé que podía
dejarte pasar inadvertida, o ¿no?
Te soñé sobre las olas,
jugamos juntos.

Pensé que era fuerte, ¿lo era?,
lo fui algún día, supongo,
pero hoy me desmorono,
me vengo abajo.

Estuve a tu lado,
algunos instantes,
algunos años.

Hoy estoy lejos,
distante,
un poco ahogado.

Bebo gotas alteradas,
alcohol, lágrimas, sueños.
Pensaba que se podía,
pero no, no pude.

Te cubrí con mi camisa,
la sábana, la gorra y las cortinas.
Cerré la puerta,
eché llave y corrí sin voltear.
Tomé el metro, el viento,
un taxi y al final,
salí de la ciudad.

Caminé durante la noche,
el día y los pensamientos.
No comí, ni cené,
los latidos siguen hambrientos.

Navegué dos semanas
en mis lagunas mentales.
Después me perdí ocho meses
hasta que encontré mis occipitales.

Caí en mis manos,
logré cubrirme.

Pero nada sirvió,
si lo que buscaba dejar,
lo llevaba dentro.

La vida,
amor, sufrimiento.
 
Última edición:
El tiempo,
verdugo y bálsamo.

Tanto pensé que podía
dejarte pasar inadvertida, o ¿no?
Te soñé sobre las olas,
jugamos juntos.

Pensé que era fuerte, ¿lo era?,
lo fui algún día, supongo,
pero hoy me desmorono,
me vengo abajo.

Estuve a tu lado,
algunos instantes,
algunos años.

Hoy estoy lejos,
distante,
un poco ahogado.

Bebo gotas alteradas,
alcohol, lágrimas, sueños.
Pensaba que se podía,
pero no, no pude.

Te cubrí con mi camisa,
la sábana, la gorra y las cortinas.
Cerré la puerta,
eché llave y corrí sin voltear.
Tomé el metro, el viento,
un taxi y al final,
salí de la ciudad.

Caminé durante la noche,
el día y los pensamientos.
No comí, ni cené,
los latidos siguen hambrientos.

Navegué dos semanas
en mis lagunas mentales.
Después me perdí ocho meses
hasta que encontré mis occipitales.

Caí en mis manos,
logré cubrirme.

Pero nada sirvió,
si lo que buscaba dejar,
lo llevaba dentro.

La vida,
amor, sufrimiento.
Sufrimiento y amor, vida para recordar esos momentos
y dejar el abrazo de una melancolia que late y siente el
tiempo y as formas. excelente. saludos de luzyabsenta
 
El tiempo,
verdugo y bálsamo.

Tanto pensé que podía
dejarte pasar inadvertida, o ¿no?
Te soñé sobre las olas,
jugamos juntos.

Pensé que era fuerte, ¿lo era?,
lo fui algún día, supongo,
pero hoy me desmorono,
me vengo abajo.

Estuve a tu lado,
algunos instantes,
algunos años.

Hoy estoy lejos,
distante,
un poco ahogado.

Bebo gotas alteradas,
alcohol, lágrimas, sueños.
Pensaba que se podía,
pero no, no pude.

Te cubrí con mi camisa,
la sábana, la gorra y las cortinas.
Cerré la puerta,
eché llave y corrí sin voltear.
Tomé el metro, el viento,
un taxi y al final,
salí de la ciudad.

Caminé durante la noche,
el día y los pensamientos.
No comí, ni cené,
los latidos siguen hambrientos.

Navegué dos semanas
en mis lagunas mentales.
Después me perdí ocho meses
hasta que encontré mis occipitales.

Caí en mis manos,
logré cubrirme.

Pero nada sirvió,
si lo que buscaba dejar,
lo llevaba dentro.

La vida,
amor, sufrimiento.
Que bello y melancólico poema, imágenes sensibles para un sentimiento de desamor que sobrevuela todo el poema, escritura hermosa rica en lánguidos significados. Me ha gustado mucho amigo Lope. Un abrazo. Paco.
 

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