Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
El sonido no es mío.
Ha huido de mí
tan pronto nací,
y con él,
también se fueron mis palabras
que nunca diré.
El sonido
no ha querido ser mío.
Sus palabras de desprecio,
donde abundaban expresiones del corazón
se acurrucan vacías
cerca de mí
para recordarme día tras día
que no hay nada que pueda hacer
en mi prisión silenciosa
ni a nadie a quien gritar
ni decir que me han lastimado.
Ha huido de mí
tan pronto nací,
y con él,
también se fueron mis palabras
que nunca diré.
El sonido
no ha querido ser mío.
Sus palabras de desprecio,
donde abundaban expresiones del corazón
se acurrucan vacías
cerca de mí
para recordarme día tras día
que no hay nada que pueda hacer
en mi prisión silenciosa
ni a nadie a quien gritar
ni decir que me han lastimado.