Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una rosa marchita, una mesa.,
un cigarro a medio fumar.
Una noche fortuita, una gato.,
tu tristeza, mi soledad.
Una voz que me llama, una sombra.,
mi oído sin escuchar.
Una llama que se apaga, una noche sin ronda.,
mi terquedad.
Una piedra, una silla, mil pájaros.,
mi odio, tu sonrisa.
Un jardín sin semilla, el viento, dos alas.,
la falta de caricias.
Un te amo en silencio, un te odio en la cama.,
tu extraña avaricia.
Un ojo, una lagrima, dos labios., un beso.,
tu beso, mi prisa.
Dos personas, su amor y su rabia.,
mi rabia, tu amor, la ironía.
Un corazón sin sangre, una ventana rota.,
mi herida.
Una vela, un disparo, una bala.,
la luna escondida.
Un sueño que se pierde, el sol en la cara.,
las sabanas frías.
Un mensaje sin sentido, una canción de fondo.,
un sonido, tu llamada.
Una noche en vela, nuestro insomnio.,
sin palabras.
Un infante, un recuerdo, la nostalgia.,
nuestra cama.
Todo pasa, la vida, el amor.,
ya no hay nada.