No quiero escuchar más el silencio de esperanzas muertas que yacen al lado de sueños destruidos.
No quiero estar en un lugar donde el más bello color es el gris de las almas que habitan en el.
No quiero ser el participe de mutilaciones de ideas que se contemplan en un abismo.
Y cuando la carroza lleve el último suspiro de unos labios ya sin vida,
sabremos que de que nada valió la pena, mucho menos sonreír.
No quiero estar en un lugar donde el más bello color es el gris de las almas que habitan en el.
No quiero ser el participe de mutilaciones de ideas que se contemplan en un abismo.
Y cuando la carroza lleve el último suspiro de unos labios ya sin vida,
sabremos que de que nada valió la pena, mucho menos sonreír.