ADSAKA
Poeta recién llegado
No sé escribir poemas,
no distingo la faena de las letras,
de las reglas,
que exclavisan el sentir;
sólo sé escribirte a ti.
Tú, tan consonante y asonante
al mismo tiempo,
tan fuera del renglón,
tan aparte del ejemplo,
tan difícil de explicar,
tan dolorosa de expresar.
Tan candida prosa
que termina en una rima,
en un suspiro atalandrado
en una forma de mirar.
Tan paradójica, tan ausente,
tan anecdótica y presente,
tan increíblemente viva
en un deseo de muerte.
No quiero contar las sílabas
de tus recuerdos,
ni quitarle palabras
a aquella noche.
No quiero que quedé
incompleto el silencio
que nunca llegó a reproche.
Sólo quiero que lo que siento
exactamente sea tan confuso
para ellos cómo lo es para mí,
y que te odien y te amen
por el sólo hecho
de que yo así lo escribí,
no porque tenga intenciones
de que lo hagan,
sino porque me ha dolido así.
no distingo la faena de las letras,
de las reglas,
que exclavisan el sentir;
sólo sé escribirte a ti.
Tú, tan consonante y asonante
al mismo tiempo,
tan fuera del renglón,
tan aparte del ejemplo,
tan difícil de explicar,
tan dolorosa de expresar.
Tan candida prosa
que termina en una rima,
en un suspiro atalandrado
en una forma de mirar.
Tan paradójica, tan ausente,
tan anecdótica y presente,
tan increíblemente viva
en un deseo de muerte.
No quiero contar las sílabas
de tus recuerdos,
ni quitarle palabras
a aquella noche.
No quiero que quedé
incompleto el silencio
que nunca llegó a reproche.
Sólo quiero que lo que siento
exactamente sea tan confuso
para ellos cómo lo es para mí,
y que te odien y te amen
por el sólo hecho
de que yo así lo escribí,
no porque tenga intenciones
de que lo hagan,
sino porque me ha dolido así.