Cruje la antena en el techo,
el viento mueve las tejas,
los rumores de sus quejas
dicen que algo se ha deshecho.
El temor entra en el pecho
a la escucha queda en vilo,
intenta seguir el hilo
del desastre en la techumbre
por si llegara el derrumbe
buscar refugio en el silo.
Cuando no sé que escribir
escribo solo bobadas,
no me puedo permitir
perder mis coordenadas.
En las plumas oxidadas
no puede correr la tinta
pues el orín las precinta,
solo rasgan el papel,
emborronan el panel
por utilidad extinta.
el viento mueve las tejas,
los rumores de sus quejas
dicen que algo se ha deshecho.
El temor entra en el pecho
a la escucha queda en vilo,
intenta seguir el hilo
del desastre en la techumbre
por si llegara el derrumbe
buscar refugio en el silo.
Cuando no sé que escribir
escribo solo bobadas,
no me puedo permitir
perder mis coordenadas.
En las plumas oxidadas
no puede correr la tinta
pues el orín las precinta,
solo rasgan el papel,
emborronan el panel
por utilidad extinta.