MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Te dedico un pensamiento,
eso sí, fugaz y furtivo,
no quiero enhebrar mis sentimientos,
en el imán de tu atadura,
ni poner mi alimento,
en el fuego de tu tortura.
Más es un insigne pensamiento,
que un deseo triturado por el tiempo.
No hay ya rosas en el rosal,
ni siquiera quedan espinas,
no hay vino en el lagar,
ni uva que pisar,
ni queda fuego encendido,
ni llama que lo alimente.
Ya no sopla el viento, ¡no!
ni a Sotavento, ni a Barlovento,
se ha detenido el movimiento.