lluvia de enero
Simplemente mujer
Vuelves, siempre vuelves.
Punzas, golpeas, gritas;
dueles.
Sé lo que quieres,
sabes que no cederé.
¡Qué importa si mis ilusiones están enmohecidas!
Aún respiran.
Aunque golpees una y otra vez,
no te las daré.
¡Qué importa si mis sueños
son como un puzzle que perdió su pieza principal!
Sigo buscando.
Aunque claves tus puñales en mi espalda
no los botaré.
No intentes aturdirme,
no me intimidas aunque aúlles.
No llegarás a mi corazón
aunque increpes, aunque dañes,
incluso aunque sonrías,
ya me conoces
Nunca seré del todo tuya,
tú solo obtienes lágrimas,
eres parte de mi desdicha.
Ya no insistas,
grábatelo de una vez;
acéptalo
¡No te acepto!
Soledad,
aunque estés aquí,
aunque te quedes,
no serás mi compañera.
No renunciaré al amor
y solamente a él
(lo sabes)
yo me entrego.
