TAVOAM
Poeta veterano
NO TE LLAMAS PRIMAVERA
Por la cornisa de este invierno atrasado,
sigo dos huellas en la nieve
que van engañando las tormentas,
y siguen dibujando el norte a mi destino.
Avanzo con pasos besando futuros
en ruleta rusa con valles y picos;
y voy corriendo, ya no camino,
el viento quiere robarse mis quimeras,
pero los ángeles no duermen
y recibo fuerzas de alguna añeja creencia.
Alguien va a juzgar este frío malherido
será ese capullo en flor que amanece de improvisto,
una doncella fantaseada,
la cenicienta ofendida,
tal vez la sonrisa que cayó hace cien días.
Pero las flores no llevan zapatillas,
y se esfumó el rastro entre nuevos colores;
perdí tus huellas pues derrotaron mi tiempo
debí saber que la utopía era dueña de mis piernas,
debí advertir que la primavera es bella
pero nunca tendrá tu nombre.
Por la cornisa de este invierno atrasado,
sigo dos huellas en la nieve
que van engañando las tormentas,
y siguen dibujando el norte a mi destino.
Avanzo con pasos besando futuros
en ruleta rusa con valles y picos;
y voy corriendo, ya no camino,
el viento quiere robarse mis quimeras,
pero los ángeles no duermen
y recibo fuerzas de alguna añeja creencia.
Alguien va a juzgar este frío malherido
será ese capullo en flor que amanece de improvisto,
una doncella fantaseada,
la cenicienta ofendida,
tal vez la sonrisa que cayó hace cien días.
Pero las flores no llevan zapatillas,
y se esfumó el rastro entre nuevos colores;
perdí tus huellas pues derrotaron mi tiempo
debí saber que la utopía era dueña de mis piernas,
debí advertir que la primavera es bella
pero nunca tendrá tu nombre.