Enrique Floriano
Poeta fiel al portal
Es la noche que piensa en el amor
y tiembla con sus sombras hermanadas
a la sola mención de tal placer.
Y yo voy por sus calles, solitario;
testigo soy de amores en la lluvia;
piso el sudor de miles derramado...
Ni polvo o piedras sueñan el amor;
mas sí la arquitectura de la carne,
sí los huesos que crujen en el hielo,
y el alma que de luz vive y de cantos.
La noche se condensa en las cabezas
de los obsesionados por amor.
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y tiembla con sus sombras hermanadas
a la sola mención de tal placer.
Y yo voy por sus calles, solitario;
testigo soy de amores en la lluvia;
piso el sudor de miles derramado...
Ni polvo o piedras sueñan el amor;
mas sí la arquitectura de la carne,
sí los huesos que crujen en el hielo,
y el alma que de luz vive y de cantos.
La noche se condensa en las cabezas
de los obsesionados por amor.
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