NOCHE DE DIFUNTOS EN EL TAMBOURA
-Compañeros del Tamboura y Feligreses:
La ocasión la pintan calva, y es propicia,
para hablar de cierto tema (sin malicia)
mientras sirven un buen plato de entremeses.
-Sus caderas hoy cimbrean como mieses
y sus pechos son magníficos asuntos.
-¡Son ustedes ignorantes cejijuntos!
-Menester es que seamos más discretos.
-A la muerte colmaremos de respetos:
¡Esta noche trataremos con difuntos!
--..--
-¡Pues que empiece ya el sermón
con buen vino en el porrón!
--..--
Los entierros en España
son una cosa de traca,
todo el mundo es importante
salvo el tío que la palma.
La familia discutiendo
por el valor de la caja,
que tiene que ser molona
y al mismo tiempo barata.
Luego viene lo del nicho,
sobre el que nadie se aclara.
Las cenizas de la abuela
van a parar a una lata.
Y hay follón entre los hijos,
las esposas, y cuñadas,
hasta que alguno sensato
al final exclama: -¡Basta!-
Con el asunto arreglado,
la cuestión encarrilada,
empezamos con el cura,
que no colabora nada.
En su parroquia es el jefe,
y por eso es el que manda:
El entierro por la tarde,
la misa por la mañana.
-¡Pero, Padre, no fastidie,
que mucha gente trabaja!-
-¡O se hace como yo digo,
o no hay entierro ni nada!
Al final, el tanatorio,
resuelve la encrucijada,
pero el cura, en la parroquia,
muy molesto, va y se enfada.
En el velatorio, la peña
parece que está de farra
riéndose a carcajada,
y la viuda se desmaya.
Un alma caritativa
se la lleva a la terraza,
le da un copazo de orujo
que al instante la relaja.
Mientras tanto, muerto y coche,
parece que se retrasan.
El conductor se ha perdido
como siempre ¡Es que no falla!
La espera dura tres horas,
y la gente mosqueada
hasta que al fin llega el muerto
en el coche y en la caja.
Buscan entonces el nicho,
la lápida está sellada,
y cuando rompen el sello
dentro aparece otra caja.
-¿Pero qué coño ha pasado-?
Dice el que entierra con rabia,
pero hace un sitio a lo bruto
empujando con la pala.
Al meter al muerto dentro
hay gran alivio en las caras.
Y despidiéndose el duelo,
todo el mundo para casa.
Parece que es una broma,
sin embargo es lo que pasa.
¡Argumento delicioso
para "peli" de Berlanga!
--..--
Y ante tal irreverencia,
disfrutando del escote
se arrimaron al cogote
de una moza de Plasencia.
--..--
Última edición:
::