Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Noche del mágico círculo
Eran cientos, y eran sangre,
eran bultos de melenas arrogantes,
eran rubios y morenos;
y oscuros como nadie,
eran luz en los infiernos,
eran monstruos en la calle.
Eran puntiagudos, curvos,
eran gigantes y menudos,
eran colosos colosales,
eran lomos planos, ridículos;
miradas infernales,
eran ojos, laterales y oblicuos.
Eran la ignorancia, madre,
en la tarde oscura del padre,
en la noche del mágico círculo,
con la luna llena en lo alto,
con el fuego encendido,
y un aullido cruzando
líneas de un grito perdido.
Eran dientes orantes,
que absorbían clemencias,
taladrando sus fauces
con sus malas demencias,
las gargantas amables
de los santos nacidos.
Se llamaban cabales
pero eran vampiros.