nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Esta noche entre las sábanas
las manos fueron libres en nuestros cuerpos,
aromas, caricias y fuertes deseos
nos dimos, como dos expertos.
Fui esclava por momentos,
tú…, dueño de mis besos,
fuego echábamos los dos
con gemidos pasionales con excesos.
No queríamos que terminase,
que nuestra entrega fuera duradera,
apurando todos los instantes
que nos daba esa noche placentera.
Al acabar nos dimos cuenta
de lo mucho que nos queríamos,
y al despedirnos sentimos
que no sería la única vez
si no… Que volveríamos.
Última edición: