AlejandroCifuente
Poeta recién llegado
Existe un alma que abandona la intemperie
como hojas de un sayal mudo
como escribir en el vacío que resuena en el silencio
mientras las gotas son planetas desvelados de una plaza.
Oír el brillo de la bruma que se sienta en la lumbrera
donde fraguan nuestros últimos despojos
y ahí, colmar el vaso con forma de unicornio
porque los velos tejen un tránsito de tréboles.
Compartir el insomnio de un pájaro dormido
cuando el umbral de otro pájaro se desvanece.
Yo no crezco en un cometa con patios renunciados
como crecen las langostas.
Tampoco me visto con las jaulas liberadas.
La noche madruga…
Los carteles
se derraman
sobre el cielo.
como hojas de un sayal mudo
como escribir en el vacío que resuena en el silencio
mientras las gotas son planetas desvelados de una plaza.
Oír el brillo de la bruma que se sienta en la lumbrera
donde fraguan nuestros últimos despojos
y ahí, colmar el vaso con forma de unicornio
porque los velos tejen un tránsito de tréboles.
Compartir el insomnio de un pájaro dormido
cuando el umbral de otro pájaro se desvanece.
Yo no crezco en un cometa con patios renunciados
como crecen las langostas.
Tampoco me visto con las jaulas liberadas.
La noche madruga…
Los carteles
se derraman
sobre el cielo.
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