Ictiandro
Poeta adicto al portal
Abrir una lágrima,
desnudar la prisa de un instante
cuando los segundos apenas alcanzan
para abordar nuestra historia
fundidos en un abrazo.
Somos el ciclo de nuestros desencuentros,
paralelismo de piel respirando recuerdos.
Una vez tocamos el cielo, fuimos libres,
sin embargo, anclamos la memoria al viento
y sucumbimos ante la espera dolorosa
de pronunciar el final de un sentimiento.
Nada es igual, duele romper el alma
para respirar la libertad de ser yo mismo
cuando estoy contigo.
Duele dejarte ir con la certeza
de que al final es lo correcto
apagando el interruptor
de nuestros sentimientos.
Cerrar un capítulo,
abordar la nave de mis días sin ti,
retomo la vida con el ímpetu
de un sol amaneciendo.
El rocío de la mañana lavará
las cicatrices de una noche viajera.
desnudar la prisa de un instante
cuando los segundos apenas alcanzan
para abordar nuestra historia
fundidos en un abrazo.
Somos el ciclo de nuestros desencuentros,
paralelismo de piel respirando recuerdos.
Una vez tocamos el cielo, fuimos libres,
sin embargo, anclamos la memoria al viento
y sucumbimos ante la espera dolorosa
de pronunciar el final de un sentimiento.
Nada es igual, duele romper el alma
para respirar la libertad de ser yo mismo
cuando estoy contigo.
Duele dejarte ir con la certeza
de que al final es lo correcto
apagando el interruptor
de nuestros sentimientos.
Cerrar un capítulo,
abordar la nave de mis días sin ti,
retomo la vida con el ímpetu
de un sol amaneciendo.
El rocío de la mañana lavará
las cicatrices de una noche viajera.