rodolfo garcía:
Gracias por comentarme, amigo, en efecto, como cualquier lugar donde se ingieren bebidas espirituosas, lo era, pero fue -porque ya no existe- un lugar digno de visitar y disfrutar, de una naturaleza bohemia que se respiraba al entrar cuando oias a algunas personas cantar, discutir sobre literatura y poesía, con historias realmente impactantes y por ello este homenaje.
Un saludo
Jaime