M.Vich Pérez
Poeta recién llegado
Andaba la noche abrigada
por primera vez, no era ella la que el frío provocaba.
Recuerdo que dormía en el escalón del cielo
donde ninguno de nosotros llegaba.
Le hablaba al sol, a la luna, a las estrellas,
yo soy la oscura, la que enciende las velas.
Soy aquella que revive a los poetas
y que aviva en sus casas la esperanza en la tormenta.
Yo hago descansar, dijo,
apago los focos del teatro.
Gracias a mí hay lugares con encanto
cuando durante el día son lugares sin hechizo.
Le doy razón de vida al búho
mimetizo la tristeza y la belleza
soy el momento reflexivo
soy el momento del amor a carne viva.
por primera vez, no era ella la que el frío provocaba.
Recuerdo que dormía en el escalón del cielo
donde ninguno de nosotros llegaba.
Le hablaba al sol, a la luna, a las estrellas,
yo soy la oscura, la que enciende las velas.
Soy aquella que revive a los poetas
y que aviva en sus casas la esperanza en la tormenta.
Yo hago descansar, dijo,
apago los focos del teatro.
Gracias a mí hay lugares con encanto
cuando durante el día son lugares sin hechizo.
Le doy razón de vida al búho
mimetizo la tristeza y la belleza
soy el momento reflexivo
soy el momento del amor a carne viva.