ana veledo
Poeta recién llegado
Noche solemne
que de soledad hoy me dueles
con tu gran ojo me observas
con tu frío silencio me puedes.
Noche bohemia y solitaria
a rescatar mi pena, no te atreves
déjame que te acompañe
pero no te desesperes,
eres oscura y distante
menos cuando me ofeces tu luna
solemne obra ese diamante
que adoro como a ninguna.
Noche, mi dolor,
se modela en tus horas
torna en una agonía
que tú misma devoras.
Eres esa fina envoltura
que atrapa mis sentidos
introduciéndome en la duda
dejándolos aturdidos,
lo eres todo y no eres nada
eres un montón de vacío
eres donde pierden y otras ganan
lógica y subrealismo.
Noche, hay días como hoy
en los que me abandonas
¡sin tí no sé quién soy!
¿Por qué no me perdonas?
Ahora fugitiva de tí
desterrada de mi noche
camino hacia donde todo lo perdí
sin buscar en ti el reproche.
Noche mía, amante
ábreme tus brazos
y déjame que te cante
la nana de los abrazos,
noche...despierta
el día ha llegado
no has estado alerta
y el sueño ha terminado...
que de soledad hoy me dueles
con tu gran ojo me observas
con tu frío silencio me puedes.
Noche bohemia y solitaria
a rescatar mi pena, no te atreves
déjame que te acompañe
pero no te desesperes,
eres oscura y distante
menos cuando me ofeces tu luna
solemne obra ese diamante
que adoro como a ninguna.
Noche, mi dolor,
se modela en tus horas
torna en una agonía
que tú misma devoras.
Eres esa fina envoltura
que atrapa mis sentidos
introduciéndome en la duda
dejándolos aturdidos,
lo eres todo y no eres nada
eres un montón de vacío
eres donde pierden y otras ganan
lógica y subrealismo.
Noche, hay días como hoy
en los que me abandonas
¡sin tí no sé quién soy!
¿Por qué no me perdonas?
Ahora fugitiva de tí
desterrada de mi noche
camino hacia donde todo lo perdí
sin buscar en ti el reproche.
Noche mía, amante
ábreme tus brazos
y déjame que te cante
la nana de los abrazos,
noche...despierta
el día ha llegado
no has estado alerta
y el sueño ha terminado...