Noches errantes.

loko vini

Poeta recién llegado
Habitante de hierro, que suave has envuelto la noche en mi boca, sepultas las mañanas ahogadas en mis brazos, que se extienden arrancando tu recuerdo de mi mente, trastornado corazón herido, la vida te será quitada en el ocaso de mis sueños.

Dulce bailarina negra tus lagrimas han inundado las calles, donde el frio destroza mis débiles huesos, suaves labios, que susurran el dolor que esclavizaste dentro de la frontera del miedo, ángel, tus manos han destruido el mundo.

Carruseles de marionetas muertas giran dentro de mi cabeza, caminos fríos aguardan tras las cruces de tu mañana, desnudas caricias juntan nuestros lejanos caminos alejándonos de la muerte y sin embargo nos suicidamos bajo nuestras mismas pieles, Luz no te pierdas en rancias tinieblas.
Gritos fríos resonaran en tu mirada, cruel danza de placer que nada espera de ti se apodera del aire que respiras, mi dulce ave herida mis manos las tuyas tomaran, juntos nos ahogaremos en el infierno de nuestros temores, y moriremos tibios del amor que jamás nos dimos. Muerte mía ahógame en ti.

Mañanas amargamente dulces redundan tu dolorosa ausencia, pecho herido, solo quiero lamer tus heridas y hacerlas mías, jamás volveremos a ser los mismos. Desbastados océanos cuelgan de nuestros cuellos, para recordarnos lo que somos, náuseas de placer jamás brindado.
 
Última edición:
Habitante de hierro, que suave has envuelto la noche en mi boca, sepultas las mañanas ahogadas en mis brazos, que se extienden arrancando tu recuerdo de mi mente, trastornado corazón herido, la vida te será quitada en el ocaso de mis sueños.

Dulce bailarina negra tus lagrimas han inundado las calles, donde el frio destroza mis débiles huesos, suaves labios, que susurran el dolor que esclavizaste dentro de la frontera del miedo, ángel, tus manos han destruido el mundo.

Carruseles de marionetas muertas giran dentro de mi cabeza, caminos fríos aguardan tras las cruces de tu mañana, desnudas caricias juntan nuestros lejanos caminos alejándonos de la muerte y sin embargo nos suicidamos bajo nuestras mismas pieles, Luz no te pierdas en rancias tinieblas.
Gritos fríos resonaran en tu mirada, cruel danza de placer que nada espera de ti se apodera del aire que respiras, mi dulce ave herida mis manos las tuyas tomaran, juntos nos ahogaremos en el infierno de nuestros temores, y moriremos tibios del amor que jamás nos dimos. Muerte mía ahógame en ti.

Mañanas amargamente dulces redundan tu dolorosa ausencia, pecho herido, solo quiero lamer tus heridas y hacerlas mías, jamás volveremos a ser los mismos. Desbastados océanos cuelgan de nuestros cuellos, para recordarnos lo que somos, náuseas de placer jamás brindado.
Formas dolorosas que van engarzandouna obra de velos
y danzas infinitas de sensibilidad. es intenso y a la ves con
un bello programa de sensaciones. excelente. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba