Martín Renán
Poeta adicto al portal
Nadie vendrá conmigo mañana
Mientras huyo de onomástico
y de amortizar nada más conmigo;
y porqué
entre medio vivo, medio muerto y jodido
estoy mejor que otro.
Que también de envejecer en la sombra
no todo es pesadilla,
prefiero dormir un poco
y satisfacer mi curiosidad.
De nada de oración enmudezco
y nada de confesar pecados,
no quiero discutir cómo me nació
esa sensación
de persignarme de noches & memorias.
No cabe duda
en un padrenuestro no hay milagros.
El secreto
sólo guardar silencio.
Si me defraudo
reconozco que soltar la mano
es señal de madurar o mandar todo al carajo.
Mientras huyo de onomástico
y de amortizar nada más conmigo;
y porqué
entre medio vivo, medio muerto y jodido
estoy mejor que otro.
Que también de envejecer en la sombra
no todo es pesadilla,
prefiero dormir un poco
y satisfacer mi curiosidad.
De nada de oración enmudezco
y nada de confesar pecados,
no quiero discutir cómo me nació
esa sensación
de persignarme de noches & memorias.
No cabe duda
en un padrenuestro no hay milagros.
El secreto
sólo guardar silencio.
Si me defraudo
reconozco que soltar la mano
es señal de madurar o mandar todo al carajo.