Solo seremos un sueño
en la marcha perezosa
de las noches sin dormir.
Fundamento de un mapa
tachado de fronteras,
tus manos, la distancia.
Pura razón o mito, decías,
y el horizonte apenas
lograba descifrarte.
Era tanta la niebla
que la espera
casi podia tocarte.
Cuando todo el invierno
nos pisó los talones,
supimos que era tiempo.
Y en las noches perdidas
hambrientas de faroles
hicimos un refugio.
Sin tiempo de morir ni de nacer.
Con los brazos abiertos
cerramos las ventanas.
en la marcha perezosa
de las noches sin dormir.
Fundamento de un mapa
tachado de fronteras,
tus manos, la distancia.
Pura razón o mito, decías,
y el horizonte apenas
lograba descifrarte.
Era tanta la niebla
que la espera
casi podia tocarte.
Cuando todo el invierno
nos pisó los talones,
supimos que era tiempo.
Y en las noches perdidas
hambrientas de faroles
hicimos un refugio.
Sin tiempo de morir ni de nacer.
Con los brazos abiertos
cerramos las ventanas.
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