C
Caperucito
Invitado
El sexo sin amor
es como la Nocilla, pero sin avellanas.
¿A quién no le apetece chocolate
aunque no tenga hambre?
Pero después engordas
y sientes que la pena te estremece las tripas
y piensas que perdiste
la emoción de verdad
y el ansiado sabor de lo bueno en la boca.
La crema de cacao me deprime
si no sabe a recreo.
es como la Nocilla, pero sin avellanas.
¿A quién no le apetece chocolate
aunque no tenga hambre?
Pero después engordas
y sientes que la pena te estremece las tripas
y piensas que perdiste
la emoción de verdad
y el ansiado sabor de lo bueno en la boca.
La crema de cacao me deprime
si no sabe a recreo.