musador
esperando...
Parece ser que los pueblos
elaboran su memoria
lentamente
dejando que sobrevivan
los fantasmas más allá
de su muerte.
Transiciones custodiadas
por siniestros herederos
con sus reyes
y los curas que cultivan
el perdón de los pecados
como siempre.
Tantos años transcurridos
y no se seca la tierra
que defiende
los huesos del dictador
de las lágrimas piadosas
de su gente.
Tibiamente convencidos
algunos quieren moverlos:
son herejes
que remueven el pasado
en busca de la venganza
inclemente.
Resucita de sus huesos
dignísimo el general:
¡vista al frente!,
y a tomar la capital
nuevamente las convoca
a sus huestes.
La virgen de la Almudena
y sus tres virginidades
permanentes
allí lo esperan muy quietas
con su hija doña Carmen
Villaverde.
¿Palomita en columbario
de la mano de la iglesia
será este?
¿Otra vez dará la curia
de su alianza el testimonio
evidente?
No son tibias magdalenas
tocando al resucitado
en su frente,
pero tampoco es el pueblo
el que busca la justicia
que le deben.
elaboran su memoria
lentamente
dejando que sobrevivan
los fantasmas más allá
de su muerte.
Transiciones custodiadas
por siniestros herederos
con sus reyes
y los curas que cultivan
el perdón de los pecados
como siempre.
Tantos años transcurridos
y no se seca la tierra
que defiende
los huesos del dictador
de las lágrimas piadosas
de su gente.
Tibiamente convencidos
algunos quieren moverlos:
son herejes
que remueven el pasado
en busca de la venganza
inclemente.
Resucita de sus huesos
dignísimo el general:
¡vista al frente!,
y a tomar la capital
nuevamente las convoca
a sus huestes.
La virgen de la Almudena
y sus tres virginidades
permanentes
allí lo esperan muy quietas
con su hija doña Carmen
Villaverde.
¿Palomita en columbario
de la mano de la iglesia
será este?
¿Otra vez dará la curia
de su alianza el testimonio
evidente?
No son tibias magdalenas
tocando al resucitado
en su frente,
pero tampoco es el pueblo
el que busca la justicia
que le deben.
Última edición: