yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tenga miedo don Jacinto, no vine a robarle nada, nomas vengo a matarlo…
-No es que yo sea mala persona o se me haya metido el diablo como decía mi tío natividad antes de venirme pa’ca , es que deveras que uste’ ya nos ha hecho munchas y pos yo me sentiría d’l tiro mal, como menos hombre si lo dejo resollando todavía después de todo lo que nos ha hecho, ¿Qué que me ha hecho a mi personalmente?, no pos ai si que no tengo que responderle, pero ¿ a poco no se acuerda que uste’ jue el que mando matar a mi padre?...quesque cosas de amores por que él se caso con mi ‘ama, doña Martina a la que uste ya le había echado el ojo, nomas que ella no quiso nada con uste por que ya sabia la fama de cabrón que tenia y entonces nomas por malora se espero a que se casaran y naciéramos mi hermana y yo y aprovechando que era el todosantos y nomas quesque por que mi apa se le quedo viendo feo, le dio la orden a Remigio pa’ que cuando mi apa jue a miar le vaciara toda la carga de la 45 que siempre traiba en la cintura…no se haga wey don Jacinto, si el mismo Remigio se lo conto a Lupe la curandera cuando ya estaba a punto de morirse y no podía por que debía muchas por su culpa…¡no chillo por cobarde! No me diga eso, es que me da reteharta muina nomas de acordarme como cuando ya estaba mi apa tendido todavía se apareció uste, montado en el caballo retinto que tanto le gustaba presumir, nomas pa’ burlarse de mi ama: “ora si Martinita, ya nomas que se le pase el luto, vengo pa platicar, quien quita y ora si se me hace con uste”…es uste un cabrón don Jacinto, así como lo ta oyendo y hágase pa la luz, onde pueda verlo, por que es uste mañoso como una víbora y nomas esta tanteando que me descuide pa’ poder sacar la pistola y madrugarme, pero no soy tan pendejo como Vicente que por descuidado uste le gano cuando vino a reclamarle lo de la cosecha que se le quemo sin que naiden supiera nada, nomas por que no quiso vendérsela a uste , me acuerdo que el Vicente andaba bien encabronado y venia dispuesto a mandarlo al otro mundo, nomas que uste con su labia le echo el vaho y le dijo que se pasara pa’ platicar, que era un malentendido y aquel pendejo se confió, vaya a saber que jue lo que le dijo, pero los dos agujerotes que le hizo por la espalda no se los quito ni Dios padre y todavía anduvo uste de hocicón diciendo que había venido a robarlo y pos como su padrino era el encargado del orden del rancho y tenia amigos en el gobierno de la capital, ps ni quien le hiciera caso a sus deudos que nomas se conformaron con envolverlo en un petate y enterrarlo…
-Deje me echo otro trago de mezcal don Jacinto, al fin que no tengo prisa pa’ matarlo, pos si me esperado veintiséis años…además eso de echarse un cristiano no es tan fácil, bueno al menos no pa’ mi, por que pa uste…
-Dicen que cuando mataron a mi padre yo me quede mudo y no aprendí a hablar hasta los doce años y que me pusieron el mudo, por que así me empezó a decir uste, y ¿como no iba a quedarme mudo si yo era un chamaco de cuatro años? …me acuerdo que cuando vi el cuerpo tendido le preguntaba a mi ama que le había pasado a mi papito y ella me respondía llorando: “se ha ido al cielo”, ¡vaya uste a saber si eso es cierto! Pos aunque mi jefecito era bueno, a veces pienso que eso del cielo es nomas pa’ los ricos, figúrese que ora que me jui a confesar y le dije al padrecito que quería venir a matarlo me dijo que eso estaba mal, que la vida de nuestros semejantes solo es de Dios y solo Él la puede quitar, pero pos uste no es Dios y ya ve cuantos ha matado o mandado matar, solo que como uste siempre da dinero pa’ la inglesia y pa’ las fiestas de la virgen, uste sea muy amigo de dios y tenga esa venia…pero , pos yo no lo creo y aunque asi juera, que me perdone diosito pero yo a uste me lo chingo.
-¿Por qué llora don Jacinto?, ¿no que uste es bien macho?, ¿ya no se acuerda cuando mato a mi abuelo por que le reclamó que le anduviera agarrando las nalgas a Marthita, mi hermana cuando tenia catorce años?, pobre de mi viejo, si ya apenas podía andar, y cuando le reclamó amenazándolo con el bastón que usaba pa’caminar, uste le dio un empellón que jue a rebotar contra las piedras de la cerca y muy valiente le dijo: “No sea pendejo pinche viejo, esa escuincla ya anda buscando quien la desflore y pos aquí estoy yo que soy muy macho…”, no pos si macho si que era, pero pos yo digo, si uno es muy macho, ¿como se va a andar llevando a las viejas a la juerza?, lo más bonito es cuando ellas lo quieren a uno y se lo dicen con miradas o cuando se rien tapándose la cara con el rebozo, pero uste que va saber de eso, si todas las viejas que tuvo jueron a huevo…por eso hizo que mi madre se endeudara con uste y se viniera a trabajar a la casa grande, “pos si al cabo ya estaba viejo y muy arrepentido de lo que había hecho”
y como mi mamacita no tenia mas que sus manos pa’ trabajar, ai la tiene de pendeja creyendo en uste…¿a poco no se sintió como un pinche chacal cuando la amenazo con acusarla de robo pa’ que se metiera con uste?...Aun me parece ver a mi madrecita llorando cuando creía que naiden la veía y haciéndose quien sabe cuantos remedios pa’ sacarse el chamaco que uste le hizo, por que ella decía que no quería tener un hijo del diablo, ¿Qué como lo se?, pos si ella me lo dijo cuando se estaba muriendo.
-No ando borracho y anque lo anduviera, ni modo que ora me diga uste lo que tengo que hacer, mjm, pos nomas eso faltaba, ¡si no soy de esos que nomas andaban cerca de uste por su dinero!,
Y hasta con esos fue uste un desgraciado, si nomas ya no le servían y los mataba o los acusaba de cuanta cosa se le ocurriera y ai tiene a los pobres pendejos en la cárcel, nomas me acuerdo como llegaban desde la capital las patrullas bien bonitas, con su pintura azul y blanco y las luces azul-roja-roja azul que traiban en el techo y como esos policías tan bien uniformados se le cuadraban y nomas decían: “si don Jacinto, no don jacinto...”, pos como no, si cada que algún político andaba de campaña pa’ las eleciones, uste siempre los recibia en su casa y les hacia aquellas comilonas, que nomas servían pa’ que todos los pobres del rancho babeáramos y tragáramos saliva,¿ pos como iba a haber justicia pa’ nosotros si aquí el mero chingón era uste?
-No don Jacinto, naiden le va a creer que esta arrepentido, pos nomas que el arrepentimiento le venga del martes pa’ca, si todavía el martes le tiro unos balazos al hijo de doña Dominga por que se vino a miar enfrente de su casa, ¿pos que no miraba que era un escuincle de siete años y que no sabia lo que hacia?, no uste nunca miraba nada, nomas se puso rojo del coraje y ai van los balazos contra el pobre chiquillo, “pa’ que se eduque…”
-No me mire así don Jacinto, que siento que hasta se me atora el mezcal, fíjese que ya no le tengo ni coraje, nomas pues que seria yo muy pendejo si desperdiciara esta oportunidad y malgastara la pistola que compre, ya ve que tuve que vender la tierrita que me dejaron mis padres, si, nomas pa esto, pa comprar esta pistola y ponerle en su madre, ni modo que ora me arrepienta…
-Marthita me escribió la semana pasada, ella esta muy bien allá en la capital, no quiere decirme pero yo se que anda de puta y pos, ¿Qué mas le quedaba después de que uste abuso de ella y luego dejo que sus ayudantes también se dieran gusto?, ¿a poco eso es de machos don Jacinto? Si la pobre se tuvo que ir de madrugada por que uste andaba diciendo que lo vino a provocar para robarlo, no pos si ella misma me dijo que vendiera la tierra y que aunque no le diera nada comprara esta pistola y el cargador pa’ venir a matarlo.
-Ya sé que uste esta viejo y enfermo, si hasta siento feo de verlo ai temblando como las hojitas de los arboles cuando les da de lleno el viento, pero pos ni modo que me raje, eso si que no don Jacinto, mire, si ya hasta compre el boleto pa’ Guadalajara, si, ai mesmo me voy en cuanto lo mate…no estoy temblando, es que este mezcal esta muy pegador…bueno si don Jacinto, pa que me hago pendejo, si estoy temblando y hasta me ando orinando…nunca le he disparado a un cristiano. Mire don Jacinto, póngase a rezar, uste que es tan devoto y creyente de los santos que hasta arriba de su cabecera los tiene, pero hágalo rápido, nomas le voy a contar hasta tres pa’ matarlo…
-Uno…
-Dos…
Javier ceja
Morelia, Michoacán, junio 04 de julio de 2012
-No es que yo sea mala persona o se me haya metido el diablo como decía mi tío natividad antes de venirme pa’ca , es que deveras que uste’ ya nos ha hecho munchas y pos yo me sentiría d’l tiro mal, como menos hombre si lo dejo resollando todavía después de todo lo que nos ha hecho, ¿Qué que me ha hecho a mi personalmente?, no pos ai si que no tengo que responderle, pero ¿ a poco no se acuerda que uste’ jue el que mando matar a mi padre?...quesque cosas de amores por que él se caso con mi ‘ama, doña Martina a la que uste ya le había echado el ojo, nomas que ella no quiso nada con uste por que ya sabia la fama de cabrón que tenia y entonces nomas por malora se espero a que se casaran y naciéramos mi hermana y yo y aprovechando que era el todosantos y nomas quesque por que mi apa se le quedo viendo feo, le dio la orden a Remigio pa’ que cuando mi apa jue a miar le vaciara toda la carga de la 45 que siempre traiba en la cintura…no se haga wey don Jacinto, si el mismo Remigio se lo conto a Lupe la curandera cuando ya estaba a punto de morirse y no podía por que debía muchas por su culpa…¡no chillo por cobarde! No me diga eso, es que me da reteharta muina nomas de acordarme como cuando ya estaba mi apa tendido todavía se apareció uste, montado en el caballo retinto que tanto le gustaba presumir, nomas pa’ burlarse de mi ama: “ora si Martinita, ya nomas que se le pase el luto, vengo pa platicar, quien quita y ora si se me hace con uste”…es uste un cabrón don Jacinto, así como lo ta oyendo y hágase pa la luz, onde pueda verlo, por que es uste mañoso como una víbora y nomas esta tanteando que me descuide pa’ poder sacar la pistola y madrugarme, pero no soy tan pendejo como Vicente que por descuidado uste le gano cuando vino a reclamarle lo de la cosecha que se le quemo sin que naiden supiera nada, nomas por que no quiso vendérsela a uste , me acuerdo que el Vicente andaba bien encabronado y venia dispuesto a mandarlo al otro mundo, nomas que uste con su labia le echo el vaho y le dijo que se pasara pa’ platicar, que era un malentendido y aquel pendejo se confió, vaya a saber que jue lo que le dijo, pero los dos agujerotes que le hizo por la espalda no se los quito ni Dios padre y todavía anduvo uste de hocicón diciendo que había venido a robarlo y pos como su padrino era el encargado del orden del rancho y tenia amigos en el gobierno de la capital, ps ni quien le hiciera caso a sus deudos que nomas se conformaron con envolverlo en un petate y enterrarlo…
-Deje me echo otro trago de mezcal don Jacinto, al fin que no tengo prisa pa’ matarlo, pos si me esperado veintiséis años…además eso de echarse un cristiano no es tan fácil, bueno al menos no pa’ mi, por que pa uste…
-Dicen que cuando mataron a mi padre yo me quede mudo y no aprendí a hablar hasta los doce años y que me pusieron el mudo, por que así me empezó a decir uste, y ¿como no iba a quedarme mudo si yo era un chamaco de cuatro años? …me acuerdo que cuando vi el cuerpo tendido le preguntaba a mi ama que le había pasado a mi papito y ella me respondía llorando: “se ha ido al cielo”, ¡vaya uste a saber si eso es cierto! Pos aunque mi jefecito era bueno, a veces pienso que eso del cielo es nomas pa’ los ricos, figúrese que ora que me jui a confesar y le dije al padrecito que quería venir a matarlo me dijo que eso estaba mal, que la vida de nuestros semejantes solo es de Dios y solo Él la puede quitar, pero pos uste no es Dios y ya ve cuantos ha matado o mandado matar, solo que como uste siempre da dinero pa’ la inglesia y pa’ las fiestas de la virgen, uste sea muy amigo de dios y tenga esa venia…pero , pos yo no lo creo y aunque asi juera, que me perdone diosito pero yo a uste me lo chingo.
-¿Por qué llora don Jacinto?, ¿no que uste es bien macho?, ¿ya no se acuerda cuando mato a mi abuelo por que le reclamó que le anduviera agarrando las nalgas a Marthita, mi hermana cuando tenia catorce años?, pobre de mi viejo, si ya apenas podía andar, y cuando le reclamó amenazándolo con el bastón que usaba pa’caminar, uste le dio un empellón que jue a rebotar contra las piedras de la cerca y muy valiente le dijo: “No sea pendejo pinche viejo, esa escuincla ya anda buscando quien la desflore y pos aquí estoy yo que soy muy macho…”, no pos si macho si que era, pero pos yo digo, si uno es muy macho, ¿como se va a andar llevando a las viejas a la juerza?, lo más bonito es cuando ellas lo quieren a uno y se lo dicen con miradas o cuando se rien tapándose la cara con el rebozo, pero uste que va saber de eso, si todas las viejas que tuvo jueron a huevo…por eso hizo que mi madre se endeudara con uste y se viniera a trabajar a la casa grande, “pos si al cabo ya estaba viejo y muy arrepentido de lo que había hecho”
y como mi mamacita no tenia mas que sus manos pa’ trabajar, ai la tiene de pendeja creyendo en uste…¿a poco no se sintió como un pinche chacal cuando la amenazo con acusarla de robo pa’ que se metiera con uste?...Aun me parece ver a mi madrecita llorando cuando creía que naiden la veía y haciéndose quien sabe cuantos remedios pa’ sacarse el chamaco que uste le hizo, por que ella decía que no quería tener un hijo del diablo, ¿Qué como lo se?, pos si ella me lo dijo cuando se estaba muriendo.
-No ando borracho y anque lo anduviera, ni modo que ora me diga uste lo que tengo que hacer, mjm, pos nomas eso faltaba, ¡si no soy de esos que nomas andaban cerca de uste por su dinero!,
Y hasta con esos fue uste un desgraciado, si nomas ya no le servían y los mataba o los acusaba de cuanta cosa se le ocurriera y ai tiene a los pobres pendejos en la cárcel, nomas me acuerdo como llegaban desde la capital las patrullas bien bonitas, con su pintura azul y blanco y las luces azul-roja-roja azul que traiban en el techo y como esos policías tan bien uniformados se le cuadraban y nomas decían: “si don Jacinto, no don jacinto...”, pos como no, si cada que algún político andaba de campaña pa’ las eleciones, uste siempre los recibia en su casa y les hacia aquellas comilonas, que nomas servían pa’ que todos los pobres del rancho babeáramos y tragáramos saliva,¿ pos como iba a haber justicia pa’ nosotros si aquí el mero chingón era uste?
-No don Jacinto, naiden le va a creer que esta arrepentido, pos nomas que el arrepentimiento le venga del martes pa’ca, si todavía el martes le tiro unos balazos al hijo de doña Dominga por que se vino a miar enfrente de su casa, ¿pos que no miraba que era un escuincle de siete años y que no sabia lo que hacia?, no uste nunca miraba nada, nomas se puso rojo del coraje y ai van los balazos contra el pobre chiquillo, “pa’ que se eduque…”
-No me mire así don Jacinto, que siento que hasta se me atora el mezcal, fíjese que ya no le tengo ni coraje, nomas pues que seria yo muy pendejo si desperdiciara esta oportunidad y malgastara la pistola que compre, ya ve que tuve que vender la tierrita que me dejaron mis padres, si, nomas pa esto, pa comprar esta pistola y ponerle en su madre, ni modo que ora me arrepienta…
-Marthita me escribió la semana pasada, ella esta muy bien allá en la capital, no quiere decirme pero yo se que anda de puta y pos, ¿Qué mas le quedaba después de que uste abuso de ella y luego dejo que sus ayudantes también se dieran gusto?, ¿a poco eso es de machos don Jacinto? Si la pobre se tuvo que ir de madrugada por que uste andaba diciendo que lo vino a provocar para robarlo, no pos si ella misma me dijo que vendiera la tierra y que aunque no le diera nada comprara esta pistola y el cargador pa’ venir a matarlo.
-Ya sé que uste esta viejo y enfermo, si hasta siento feo de verlo ai temblando como las hojitas de los arboles cuando les da de lleno el viento, pero pos ni modo que me raje, eso si que no don Jacinto, mire, si ya hasta compre el boleto pa’ Guadalajara, si, ai mesmo me voy en cuanto lo mate…no estoy temblando, es que este mezcal esta muy pegador…bueno si don Jacinto, pa que me hago pendejo, si estoy temblando y hasta me ando orinando…nunca le he disparado a un cristiano. Mire don Jacinto, póngase a rezar, uste que es tan devoto y creyente de los santos que hasta arriba de su cabecera los tiene, pero hágalo rápido, nomas le voy a contar hasta tres pa’ matarlo…
-Uno…
-Dos…
Javier ceja
Morelia, Michoacán, junio 04 de julio de 2012
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