curriamoroso
Poeta fiel al portal
Querías nombrarme desde el inicio de nuestro encuentro epistolar. Me sonreía con los diferentes adjetivos que usaste; pero ninguno me definía: negro, bello, precioso, lindo y todos aquellos que son repetitivos en las relaciones amorosas... Y así fueron pasando las horas de encuentros y palabras, y todavía no acertabas a definirme. Me sonreía y pensaba "Ella no es una Musa Poetisa"... De pronto siento en mis oídos, en mis ojos, en mi piel, la palabra que me atrapó: Me dijiste... "Te voy a llamar: Mío"...