Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Nombrola rosa
Nombro la rosa y no por eso nace,
luego la corto y no por eso muere,
algo hay en ella que aunque no lo espere
sigue fragante, aunque ninguno pase.
Quizá yo muera y nadie me reemplace,
ni a ella ni al que rosas de ella adquiere,
ni al escribirlo algún cambio se infiere,
ni al ignorarlo es que el jardín se arrase.
No somos nada, puede que eso atrase
del día su dolor o que lo altere
de modo que en la rosa lo disfrace.
O todo somos y ella es quien confiere
la eterna luz que en todo se acompase
al beso, al gran amor y a quien nos quiere.
16 08 11
Nombro la rosa y no por eso nace,
luego la corto y no por eso muere,
algo hay en ella que aunque no lo espere
sigue fragante, aunque ninguno pase.
Quizá yo muera y nadie me reemplace,
ni a ella ni al que rosas de ella adquiere,
ni al escribirlo algún cambio se infiere,
ni al ignorarlo es que el jardín se arrase.
No somos nada, puede que eso atrase
del día su dolor o que lo altere
de modo que en la rosa lo disfrace.
O todo somos y ella es quien confiere
la eterna luz que en todo se acompase
al beso, al gran amor y a quien nos quiere.
16 08 11