BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay quien nace constreñido
por unas normas implacables,
y es su cuerpo un arlequín
que paga duro su efímera presencia,
y es su espíritu una elevada colina
en mitad del silencio.
Hay quien nace sometido
a una voluntad incesante,
y en cualquier lugar, no se
encuentra.
Mirándolo de frente comprendí esto
y mucho más.
©
por unas normas implacables,
y es su cuerpo un arlequín
que paga duro su efímera presencia,
y es su espíritu una elevada colina
en mitad del silencio.
Hay quien nace sometido
a una voluntad incesante,
y en cualquier lugar, no se
encuentra.
Mirándolo de frente comprendí esto
y mucho más.
©