Álex Hernández
Poeta recién llegado
Se nos agotaron todas las palabras bonitas.
Todos los posibles conciertos en tu boca.
Se nos habló del bufón del amor,
se nos contó, que del amor no se muere,
pero sí se llora.
También se nos habló,
que el amor es un estado repetitivo
en donde una o más almas,
terminan de romperse en dos,
dejando la sangre expuesta,
y al corazón, con ganas de más destrucción.
Pero no quiere más,
quien más lloró,
ni odia más.
quien más amó.
La realidad es,
que a quien se va,
le terminan
rompiendo
las ganas de amar.
Las alas le lloran al cielo,
y el cielo le llora al desierto
de su boca vacía.
Pero, siempre terminara queriendo
más del amor; porque se vive mejor,
al borde del precipicio del te quiero,
y al intermedio de la lluvia del quizá.
— Álex Hernández. Nos llueve a veces.
Todos los posibles conciertos en tu boca.
Se nos habló del bufón del amor,
se nos contó, que del amor no se muere,
pero sí se llora.
También se nos habló,
que el amor es un estado repetitivo
en donde una o más almas,
terminan de romperse en dos,
dejando la sangre expuesta,
y al corazón, con ganas de más destrucción.
Pero no quiere más,
quien más lloró,
ni odia más.
quien más amó.
La realidad es,
que a quien se va,
le terminan
rompiendo
las ganas de amar.
Las alas le lloran al cielo,
y el cielo le llora al desierto
de su boca vacía.
Pero, siempre terminara queriendo
más del amor; porque se vive mejor,
al borde del precipicio del te quiero,
y al intermedio de la lluvia del quizá.
— Álex Hernández. Nos llueve a veces.