danimub
Poeta fiel al portal
No siempre van a estar ahí.
Nos van a abandonar.
Romperán su lazo frío de espada
y correrán sin tregua
por las mismas puertas que alguna vez
de estrellas y de noches claras
los vieron venir.
Nos dejaran de otoño
y se vestirán de viaje,
nos toserán su desengaño en la cara;
nos quedaremos con los ojos colgados del cielo
y los pies fermentando la tierra.
Nos van a abandonar.
Romperán su lazo frío de espada
y correrán sin tregua
por las mismas puertas que alguna vez
de estrellas y de noches claras
los vieron venir.
Nos dejaran de otoño
y se vestirán de viaje,
nos toserán su desengaño en la cara;
nos quedaremos con los ojos colgados del cielo
y los pies fermentando la tierra.
Dolerá como grita una espina
que nació para estar sin la piel.
Nosotros que tratamos de limar el fuego
para abrir la noche
y encontrar la siesta entre sus sabanas,
tenemos que abrir todas las ventanas,
que se vallan antes,
antes que nos dejen con el alma afónica
y ensangrentada.
Que se vallan y no vuelvan
no querremos que nos digan
que mentir y que callar,
que sentir y cómo hacer
para pensar.
Antes que se vayan, los dejaremos ir.
que nació para estar sin la piel.
Nosotros que tratamos de limar el fuego
para abrir la noche
y encontrar la siesta entre sus sabanas,
tenemos que abrir todas las ventanas,
que se vallan antes,
antes que nos dejen con el alma afónica
y ensangrentada.
Que se vallan y no vuelvan
no querremos que nos digan
que mentir y que callar,
que sentir y cómo hacer
para pensar.
Antes que se vayan, los dejaremos ir.