BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin efecto dionisíaco, sin bebidas efervescentes,
sin medidas alcohólicas, ni circunferencias del vicio:
cómo echo de menos, las ebriedades turbias
de antaño. Mi cuerpo exige, en su ignorancia
metódica, compensar con un tributo etílico
su falta de ligereza, su carencia de instinto.
Y yo prometo dedicarme largo tiempo
a profanar los labios pálidos de la carne
obturada.
©
sin medidas alcohólicas, ni circunferencias del vicio:
cómo echo de menos, las ebriedades turbias
de antaño. Mi cuerpo exige, en su ignorancia
metódica, compensar con un tributo etílico
su falta de ligereza, su carencia de instinto.
Y yo prometo dedicarme largo tiempo
a profanar los labios pálidos de la carne
obturada.
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