vronte
Poeta infiel al portal
Nostalgia Intrusiva.
(Destellos)
Caminamos felices a través de las campiñas verde vivo.
Con sonrisas desbordantes en carisma incontenible.
Con nuestros pechos rebosantes inhalando la misma dicha desbordante.
Nuestras voces eran un halago, nos oíamos como si nuestro último suspiro de ello dependiese.
Era amor, era amor.
Era aquel que no se cree al ser relatado a los oyentes habituales.
Aquel que de ideal parece fruto de fantasías novelescas.
Ese con textura sobrecogedora, nos hace levitar desde la aurora hasta el ocaso
Y en nuestros sueños, continuamos el idilio,
Y al despertar prolongamos el maravilloso rumbo de nuestro destino compartido.
Era amor, era amor.
En la soledad aparente aún estuvimos lado a lado
Nuestra entereza nacía de ese lazo, un nexo hermoso y tan cercano
Germen de una entereza que nos mantuvo puros y animados.
Más allá de lo oscuro, más allá lo profano.
Ya han pasado mil años envueltos en uno solo,
Transitas por parajes alejados sonriendo lado a lado,
Bailando junto a seres veleidosos,
Anulando cualquier duda ante los propios ojos.
Lejos de cualquier sufrir por la ausencia de cielos maravillosos.
Pero la maravillas aún no cesan,
Brindo secretamente por los tiempos de ambrosía no evasiva,
En que el placer y la realización divina confluían
Tornando nuestras vidas profundas y divinas.
Lejos de la levedad mesmerizante,
Que confunde el placer con la realización constante.
Fueron tiempos únicos de germinar en el estío,
Fuerza perdurable que al día de hoy permanece a todo brío.
Hoy rememoro a mi alma hermana con orgullo,
La cobijo en mi regazo y la celebro sin tapujos.
Debe ser feliz en algún paraje verde intenso.
Que la bese un ángel y le cuide eternamente.
Vive libre, vive digna durante el paso de perennes relojes areneros.
Soy feliz al verte enarbolada con sobrecogedores manantiales de destellos.