Gonvedo
Poeta asiduo al portal
Son los últimos días del otoño, el viento ha poblado de hojas las calles,
y parece que todo lo de ayer está aconteciendo ahora mismo.
Mis ojos se llenan de nostalgia, que se escribe con lágrimas.
Las sombras de los edificios aparentan ir creciendo,
también lo han hecho los árboles y algunos hombres.
Ya no circulan los viejos autobuses, y han cerrado, o cambiado
de nombre aquellos bares que eran un rincón tan nuestro.
Ante tanto recuerdo que se agolpa, descubro mi insignificancia.
A veces es un lugar, otras el amor que regresa
entre penumbras cuando los sueños hace tiempo
que se fueron, y uno sigue buscándole sentido a la vida.
Imagino que tú aún seguirás enamorada de aquel Beatle,
a mí el corazón se me ha ido en todas direcciones,
y hoy no hay quien lo ocupe.
Pero supongo que esto ya te lo habrán contado.
Solo espero encontrarte vestida de fiesta en cualquier parte,
y aunque ya no sea tan joven, me gustaría volver
contigo a aquella playa de nuestros veinte años.
y parece que todo lo de ayer está aconteciendo ahora mismo.
Mis ojos se llenan de nostalgia, que se escribe con lágrimas.
Las sombras de los edificios aparentan ir creciendo,
también lo han hecho los árboles y algunos hombres.
Ya no circulan los viejos autobuses, y han cerrado, o cambiado
de nombre aquellos bares que eran un rincón tan nuestro.
Ante tanto recuerdo que se agolpa, descubro mi insignificancia.
A veces es un lugar, otras el amor que regresa
entre penumbras cuando los sueños hace tiempo
que se fueron, y uno sigue buscándole sentido a la vida.
Imagino que tú aún seguirás enamorada de aquel Beatle,
a mí el corazón se me ha ido en todas direcciones,
y hoy no hay quien lo ocupe.
Pero supongo que esto ya te lo habrán contado.
Solo espero encontrarte vestida de fiesta en cualquier parte,
y aunque ya no sea tan joven, me gustaría volver
contigo a aquella playa de nuestros veinte años.