guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Simbología social de mi estrecha tierra
puerta tan grande a mis pensamientos de tela negra,
como podre actuar ahora si las estrellas se cierran,
si el agua no cae de la misma forma colo de sepia
y los ríos no alcanzan el caudal para sembrar la tierra
ni la revalsan siquiera...
Apología social de un gran canto fue,
aunque historia no tan marcada en los libros quedará
pues no será el final,
ni de químicos ni de gas sierra
ni aunque tenga mil banderas,
solo será de mi madre sierra...
Fortalezcan todos los caminos,
desde Chinchivillo hasta Huanitillo,
desde la carretera entera hasta su ceja de selva
pasando por las mil primaveras,
canticos no cesarán si la gracia no es tan divina,
pues del pueblo la lucha aunque no quiera será dividida,
poder social,
y aquel poder natural ha de luchar,
por causas nunca tan iguales,
al dinero,
al tiempo,
al deseo
y a todas las necesidades...
No es tiempo de entender estas letras,
que tan impredecibles son mas que la madera,
es solo hora del cambio invitro,
de cambiarle el sabor al comino
y apartarse de la auora ciega,
de la calle sabor sin frontera
y de los animos vacíos,
esos que tenemos presentes desde niños...
puerta tan grande a mis pensamientos de tela negra,
como podre actuar ahora si las estrellas se cierran,
si el agua no cae de la misma forma colo de sepia
y los ríos no alcanzan el caudal para sembrar la tierra
ni la revalsan siquiera...
Apología social de un gran canto fue,
aunque historia no tan marcada en los libros quedará
pues no será el final,
ni de químicos ni de gas sierra
ni aunque tenga mil banderas,
solo será de mi madre sierra...
Fortalezcan todos los caminos,
desde Chinchivillo hasta Huanitillo,
desde la carretera entera hasta su ceja de selva
pasando por las mil primaveras,
canticos no cesarán si la gracia no es tan divina,
pues del pueblo la lucha aunque no quiera será dividida,
poder social,
y aquel poder natural ha de luchar,
por causas nunca tan iguales,
al dinero,
al tiempo,
al deseo
y a todas las necesidades...
No es tiempo de entender estas letras,
que tan impredecibles son mas que la madera,
es solo hora del cambio invitro,
de cambiarle el sabor al comino
y apartarse de la auora ciega,
de la calle sabor sin frontera
y de los animos vacíos,
esos que tenemos presentes desde niños...