Ad Libitum
Poeta recién llegado
Desde que te fuiste
Cogí la sarna,
Empecé a cagar una media
de cuatro o cinco veces al día,
Alguien cayó de un árbol
Y se rompió una pata,
Se fue una (otra) mujer hermosa,
Y llegaron, mínimo, dos hombres,
Se taló más,
El invierno se hizo más invierno,
Un señor perdió un juicio
Y en un mes si nos toca jugar al coger
Ya no tendremos dónde tocar “casa”.
Entiéndeme, no es que todo sean dramas:
Hubo planes hermosos,
Seguimos caminando,
Llegamos a tiempo para recoger
A tres seres queridas del infierno,
Les ayudamos a recorrer la ciudad entera
Con sus diez mil bolsas de ropa,
Sus enormes montones de cartas
Y sus sonrisas enormérrimas
Y sus palabras atropellándose para contarnoslo
TODO.
En un sólo minuto,
Montamos una fiesta entera
En la sala de espera del buffet de abogados
Que salvo el culo tiempo atrás
A dos italianas que andaban sin rumbo
Por una carretera.
Y todo eso nos llenó
De fuego del bueno
Por dentro
Y de nuevas ganas de arder.
Y así, entre el vater y la lucha,
Entre picores y abrazos interminables,
Entre el frío calando los huesos
Y las hogueras calentando
Las noches de aquelarre,
La vida sigue:
Terrible y perfecta,
Como lo fue siempre,
Y tu ausencia se instaló así,
Ocupando no más el espacio
Merecido,
Un cambio natural en el camino,
Sólo un detalle más
Entre mis cosas.
Cogí la sarna,
Empecé a cagar una media
de cuatro o cinco veces al día,
Alguien cayó de un árbol
Y se rompió una pata,
Se fue una (otra) mujer hermosa,
Y llegaron, mínimo, dos hombres,
Se taló más,
El invierno se hizo más invierno,
Un señor perdió un juicio
Y en un mes si nos toca jugar al coger
Ya no tendremos dónde tocar “casa”.
Entiéndeme, no es que todo sean dramas:
Hubo planes hermosos,
Seguimos caminando,
Llegamos a tiempo para recoger
A tres seres queridas del infierno,
Les ayudamos a recorrer la ciudad entera
Con sus diez mil bolsas de ropa,
Sus enormes montones de cartas
Y sus sonrisas enormérrimas
Y sus palabras atropellándose para contarnoslo
TODO.
En un sólo minuto,
Montamos una fiesta entera
En la sala de espera del buffet de abogados
Que salvo el culo tiempo atrás
A dos italianas que andaban sin rumbo
Por una carretera.
Y todo eso nos llenó
De fuego del bueno
Por dentro
Y de nuevas ganas de arder.
Y así, entre el vater y la lucha,
Entre picores y abrazos interminables,
Entre el frío calando los huesos
Y las hogueras calentando
Las noches de aquelarre,
La vida sigue:
Terrible y perfecta,
Como lo fue siempre,
Y tu ausencia se instaló así,
Ocupando no más el espacio
Merecido,
Un cambio natural en el camino,
Sólo un detalle más
Entre mis cosas.
Última edición por un moderador: